Privacidad

Política de privacidad

Última actualización: 4 de octubre de 2026. · English version

En una frase. Tu navegación y todo lo que inspeccionas con Scalpel — el DOM, las peticiones de red, las cookies, el heap — se quedan únicamente en tu dispositivo. La inspección ocurre en el propio móvil; nada se sube a servidores de Scalpel. Sin cuenta, sin analítica, sin publicidad, sin seguimiento de terceros.

Qué se queda en tu dispositivo

Todo lo que produce tu uso de Scalpel vive en el móvil o la tablet que tienes en la mano:

No hay servidor de Scalpel que almacene tu historial, tus pestañas, tus HAR ni tus snapshots. No hay cuenta ni registro: te bajas la app, la abres y la usas.

La inspección ocurre en tu dispositivo

La función central de Scalpel es enseñarte la anatomía de las webs que abres: el árbol DOM, cada petición de red con su cuerpo de respuesta, las cookies (incluidas las httpOnly), el almacenamiento y la memoria. Es importante que sepas exactamente dónde ocurre eso:

Tu tráfico de navegación

Al navegar con Scalpel, el tráfico viaja directamente de tu dispositivo a los sitios que visitas, igual que en cualquier navegador. Scalpel no hace pasar tu tráfico por servidores propios, no lo intercepta de forma remota y no guarda registro de él fuera del dispositivo. El cifrado de cada conexión (HTTPS) depende de cada sitio, y Scalpel te lo muestra tal cual es.

Lo que escribes en la barra de direcciones y no es una dirección web se envía como búsqueda al buscador que elijas en Ajustes (por defecto, Brave Search), igual que en cualquier navegador. Esa consulta va directamente de tu dispositivo al buscador, que la trata según su propia política de privacidad.

Las versiones de Scalpel hasta la 1.5.0 (incluida) descargan, la primera vez que se abren, las tipografías de la interfaz (Inter y Chivo) del servicio Google Fonts (fonts.gstatic.com), así que Google recibe en esa descarga la dirección IP de tu dispositivo. Las versiones posteriores a la 1.5.0 llevan esas tipografías dentro de la app y no se conectan a Google Fonts.

Compras y suscripción

Scalpel se ofrece con 30 días de prueba y, después, una suscripción anual. El cobro lo gestionan exclusivamente Apple App Store o Google Play: Scalpel nunca ve tu tarjeta, IBAN, datos bancarios ni ningún dato financiero.

Para confirmar que tu prueba o tu suscripción siguen vigentes, la app se comunica con un servicio propio en iap.sggyamg.com: al abrirla, al comprar o restaurar, y de vez en cuando para comprobar que la suscripción sigue activa. En esa comunicación viajan:

El servidor guarda lo imprescindible para todo esto, ligado a ese identificador: la fecha de inicio de tu prueba, los avisos de Apple o Google sobre tu suscripción y el estado de las licencias de Scalpel asociadas a él. A eso se suman el código de invitación y los registros técnicos de acceso que se explican más abajo. No recibe ni almacena tu navegación, tus HAR, tus snapshots ni ningún dato inspeccionado.

Como cualquier servicio web, iap.sggyamg.com anota además un registro técnico de cada petición que recibe: la dirección IP, la fecha y hora, y la petición (método y dirección), que en algunas consultas incluye el identificador de dispositivo. Esos registros rotan automáticamente: se guardan como mucho 5 ficheros de 50 MB y los más antiguos se sobrescriben. El proxy de entrada del servidor guarda también un registro de accesos (IP, fecha y petición), que se conserva únicamente con fines de seguridad y prevención de abusos.

Invitaciones a amigos

Las invitaciones son opcionales, pero tu código existe desde el principio: la primera vez que abres la app, iap.sggyamg.com te asigna un código de invitación y lo guarda ligado al identificador de dispositivo de arriba, con la fecha en que se creó, para que lo tengas listo si quieres compartirlo. Si usas las invitaciones, guarda además quién invitó a quién y cuándo se aceptó la invitación, y si la persona invitada se suscribió o pidió un reembolso (lo avisan Apple o Google). Con eso cuenta tus invitaciones válidas y, al llegar a la meta, prepara la oferta de descuento que aplica la tienda. No guarda nombres, correos ni contactos: el código lo compartes tú como quieras.

Lo que no hacemos

Detallado, para que no haya que leer entre líneas:

Permisos

Scalpel necesita sobre todo acceso a Internet — es un navegador. No pide ubicación ni contactos, no lee tu fototeca y no da a ninguna página acceso a nada sin preguntarte. Los únicos permisos que puede pedir son estos, siempre en el momento y solo si tú lo eliges:

Resumen para Data Safety / App Privacy

Para los formularios de transparencia de Google Play (Data Safety) y Apple App Store (App Privacy "Nutrition Label"), este es el resumen explícito:

La validación de la suscripción viaja sobre HTTPS con TLS 1.2 o superior. Tu tráfico de navegación viaja directo a cada sitio, con el cifrado que ese sitio ofrezca.

Tus derechos (RGPD / LOPDGDD)

Tienes derecho a saber qué datos personales se tratan sobre ti. Scalpel no opera ningún servidor que almacene tu navegación ni tus datos de inspección. Lo que sale de tu dispositivo está descrito arriba: en iap.sggyamg.com, ligados al identificador técnico, la fecha de inicio de tu prueba, los avisos de Apple o Google sobre tu suscripción, el estado de tus licencias, el código de invitación que se te asigna al abrir la app por primera vez y, si usas las invitaciones, los datos de invitación; y, además, los registros técnicos de acceso. Por otra parte, como se explica arriba, cada sitio que visitas recibe tu tráfico como en cualquier navegador, el buscador que elijas recibe tus búsquedas, Apple o Google tratan los datos de tu compra y, en las versiones que aún las descargan, Google Fonts recibe tu IP al descargar las tipografías.

Para acceder o borrar tus datos: lo que está en local se borra al borrar los datos de la app o desinstalarla — eso elimina el historial, los datos de sitios, los artefactos de inspección y la información cacheada de la suscripción (en las versiones posteriores a la 1.5.0, el identificador de dispositivo se conserva en el llavero de iOS y macOS, como se explica arriba). En Mac hay una excepción: arrastrar Scalpel a la Papelera no borra sus datos, que macOS guarda en el contenedor de la app (~/Library/Containers/com.sggyamg.scalpel); para borrarlos, borra también esa carpeta. Para los datos que iap.sggyamg.com guarda ligados a tu identificador (incluida la solicitud de borrarlos) o cualquier cuestión relativa a tu compra o suscripción, escríbenos. Recuerda cancelar la suscripción desde Apple o Google antes de desinstalar si no quieres que se renueve.

Para preguntas sobre privacidad o ejercer derechos de acceso, rectificación, supresión, oposición, limitación del tratamiento o portabilidad, o cualquier otro que te reconozca la normativa: apps.sggyamg [arroba] gmail [punto] com. Tienes derecho a presentar una reclamación ante la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD).

Sobre esta web

Este sitio (scalpel.sggyamg.com) no usa cookies ni analítica. Solo guarda en el almacenamiento de tu navegador (localStorage y sessionStorage) el idioma que eliges y si ya se detectó el tuyo, para no volver a redirigirte. Nada de eso se envía a ningún servidor ni se comparte. Como cualquier servidor web, el que sirve este sitio guarda un registro técnico de accesos (dirección IP, fecha y página pedida), que se conserva únicamente con fines de seguridad y prevención de abusos.

Cambios en esta política

Si modificamos esta política, actualizaremos la fecha de "Última actualización" de arriba y publicaremos la nueva versión en esta URL. Cualquier cambio sustancial (nueva integración con un tercero, nuevo dato recogido) se anunciará en las notas de la versión correspondiente de la app antes de aplicarse.

Contacto

Dudas, quejas o "esto no funciona como pone aquí":

apps.sggyamg [arroba] gmail [punto] com

Esta política la publica sggyamg, desarrollador de Scalpel, con sede en Madrid, España.

Idioma

Esta versión, la española, es la versión original y vinculante de esta Política de Privacidad. Las versiones en otros idiomas son traducciones ofrecidas únicamente para tu comodidad; en caso de discrepancia o conflicto de interpretación, prevalecerá la versión en español.